Prostitutas india relatos con prostitutas

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Cuando Rudrama tenía 13 años, su familia subastó su virginidad. Desde entonces, ha servido a la diosa Yellamma y a cuantos hombres han pagado por su compañía. Una alegre jornada festiva. Tras las celebraciones, su madre la encerró en una habitación. Poco después, un hombre mayor entró y la violó. Rudrama fue la amante de aquel terrateniente durante dos años. Él mantenía a su familia a cambio de que la niña fuese su concubina.

Tras la desaparición del terrateniente, llegaron multitud de hombres. Mi familia salía de la vivienda para que estuviese con ellos. Era muy guapa y había días que podían venir diez hombres. Ella dejó de ejercer la prostitución hace unos años y sobrevive con una pensión mensual de rupias 5 euros que recibe del Gobierno como parte de un programa de rehabilitación.

Y ni siquiera las percibe todos los meses con regularidad. La India prohibió la consagración de devadasis en Se estima que existen A día de hoy se sigue consagrando —y condenando— a niñas. No siempre fue una forma de explotación sexual: Los terratenientes y la nobleza las mantenían en lujosas viviendas. Con el paso del tiempo se convirtieron en cortesanas para ricos amparadas por el manto de la religión.

Los nobles indios perdieron poder y riqueza y dejaron de patrocinar a los templos. La tradición de las devadasi degeneró en explotación sexual. En la distancia se observan molinos eólicos. Aquí nació la leyenda que dio comienzo a la tradición de las devadasi. El templo en sí mismo no sería gran cosa si no fuese por su leyenda.

Un muro rodea el recinto y en su centro un pequeño edificio amarillo y naranja aloja una estatua negra de Yellamma. Cientos de peregrinos acuden al templo a diario. El lugar es un destino religioso y turístico.

Familias con niños pasean por el complejo. Devadasis con aspecto de tener 80 años pero que probablemente no lleguen a los cincuenta piden limosnas en el lugar. Un desconfiado sacerdote asegura que aquí no se realizan consagraciones.

La pregunta ofende al religioso , que corta la conversación. Los esfuerzos del Gobierno indio y las organizaciones no gubernamentales han limitado las consagraciones, pero no puesto fin a ellas. Si antes se llevaban a cabo en los templos, ahora se hacen a escondidas. Se realizan en las casas de los sacerdotes , que lo hacen por dinero. Prometen a las familias que les van a ofrecer a las niñas trabajos en hostelería en alguna gran ciudad.

Pero los trabajos en la hostelería nunca llegan. Ellas, desesperadas, suelen aceptar. Es decir, si las chicas son vendidas entre 1. En ocasiones, los plazos se acortan por motivos médicos. Las víctimas son sometidas a un control constante pero no cuentan con medios de protección contra las enfermedades venéreas.

Cuando uno de esos controles arroja resultados positivos por VIH, las niñas son apartadas de los prostíbulos y abandonadas a su suerte. El principal motivo por el que las niñas contraen el VIH es porque en la India el país con mayor tasa de personas infectadas de VIH del planeta existe la creencia de que los hombres con la enfermedad se curan si mantienen relaciones sexuales con una niña virgen.

Por un módico incremento de precio, los clientes pueden mantener relaciones sexuales con las menores sin preservativo. Una vez que resultan infectadas, las niñas que contraen el VIH son despedidas de los burdeles e intentan volver a sus pueblos de origen. Allí son rechazadas por sus familias porque han adquirido lo que en Nepal se conoce como "la enfermedad de Bombay": El destino de las niñas vendidas no es siempre un burdel.

Ni siquiera la India, aunque este sea el país por el que abandonan Nepal en la mayoría de los casos. En ocasiones, su destino final es Oriente Medio. Las adquieren como una propiedad y las confinan en sus lujosas residencias. Allí viven en régimen de esclavitud absoluta. El comprador se convierte en el propietario de la niña y la primera medida que toma el nuevo dueño es la retirada del pasaporte.

De este modo, evita que su adquisición pueda abandonar el país. Una vez en casa, las niñas pasan a vivir en un régimen de esclavitud. Sus propietarios les agreden física y psíquicamente y les imponen horarios de trabajo infrahumanos. En la mayor parte de los casos, las niñas acaban siendo violadas por varios miembros varones de la familia. Las autoridades de ambos países, en colaboración, lograron desmantelar una mafia que se encargaba de comprar a menores de edad. Fueron liberadas 26 niñas, entre las que se encontraban dos de nacionalidad nepalí.

Sin embargo, se estima que hasta 8.

prostitutas india relatos con prostitutas Tampoco permitimos publicaciones que puedan contravenir la ley o falten gravemente a la verdad probada o no judicialmente, como calumnias, o promuevan actitudes violentas, racistas o instiguen al odio contra alguna comunidad. Ya es mayor de edad y no hay ninguna casa segura para mujeres adultas, todas son de fundaciones y organizaciones civiles. El principal motivo por el que las niñas contraen el VIH es porque en la India el país con mayor tasa de personas infectadas de VIH del planeta existe la follando a pelo con prostitutas jovenes putillas de que los hombres con la enfermedad se curan si mantienen relaciones sexuales con una niña virgen. Mishell enseña la foto en la pantalla de su mujeres maduras prostitutas paginas de contactos prostitutas. Un grupo de devadasis venden flores en el exterior del Templo de Yellamma en la localidad de Saundatti, donde surgió la leyenda de esta tradición. En Guatemala se registran 22 violaciones diarias denunciadas. Un mensajero del Divino le explicó:.

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Nos reservamos el derecho de suspender la actividad de cualquier cuenta si consideramos que su actividad tiende a resultar molesta para el resto putas famosas sexo anal no consentido usuarios y no permite el normal desarrollo de la conversación. Cuando le expliqué por qué, me dijo: Desde entonces Rudrama ha servido a su diosa y a cuantos hombres han pagado por su compañía. Un grupo de devadasis venden flores en el exterior del Templo de Yellamma en la localidad de Saundatti, donde surgió la leyenda de esta tradición. El burdel tiene sus propias normas y jerarquías de poder, que son completamente diferentes a las de la sociedad convencional que vive a su alrededor. El estudio indica que las ganancias generadas pueden ser unos Q12, millones, poco menos de todo el presupuesto del Ministerio de Educación de Guatemala. Lo mismo ocurre con su aparencia.

En la distancia se observan molinos eólicos. Aquí nació la leyenda que dio comienzo a la tradición de las devadasi. El templo en sí mismo no sería gran cosa si no fuese por su leyenda. Un muro rodea el recinto y en su centro un pequeño edificio amarillo y naranja aloja una estatua negra de Yellamma. Cientos de peregrinos acuden al templo a diario. El lugar es un destino religioso y turístico. Familias con niños pasean por el complejo.

Devadasis con aspecto de tener 80 años pero que probablemente no lleguen a los cincuenta piden limosnas en el lugar. Un desconfiado sacerdote asegura que aquí no se realizan consagraciones.

La pregunta ofende al religioso , que corta la conversación. Los esfuerzos del Gobierno indio y las organizaciones no gubernamentales han limitado las consagraciones, pero no puesto fin a ellas. Si antes se llevaban a cabo en los templos, ahora se hacen a escondidas. Se realizan en las casas de los sacerdotes , que lo hacen por dinero.

Las redes de prostitución también impiden el fin de las devadasi. Durante los festivales religiosos en los que se llevan a cabo consagraciones, proxenetas de Bombay, Pune, Bangalore y otras ciudades acuden a los pueblos de Karnataka para comprar devadasis con las que llenar sus burdeles. Hija, nieta y tataranieta de devadasis, Chandani escapó a su destino. Su madre murió de sida cuando ella tenía seis años. Hasta los 80 no podían ir al colegio porque los estudiantes eran registrados con el nombre de su padre y los descendientes de devadasis son ilegítimos.

En el mejor de los casos, se casaban entre ellos porque nadie de otra comunidad se acercaba. Hija, nieta y tataranieta de devadasis , Chandani escapó a su destino. Su madre murió de sida cuando ella tenía seis años y fue criada por su abuela hasta que fue acogida por Vimochana, que cuenta con un centro donde viven, estudian y aprenden oficios 50 hijos de devadasis. Desde los años 90, unos 1. En Titania Compañía Editorial, S.

Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación. Un grupo de devadasis venden flores en el exterior del Templo de Yellamma en la localidad de Saundatti, donde surgió la leyenda de esta tradición.

Nueva Delhi Contacta al autor. Tags India Prostitución Mujer Religión. Tiempo de lectura 7 min. Rudrama Bullanavar fue convertida en 'devadasi' a los cuatro años J.

El Templo de Yellamma en la localidad de Saundatti, donde surgió la tradición de las 'devadasis' J. Respondiendo al comentario 1. Recuerda las normas de la comunidad. Por Fecha Mejor Valorados. Mishell es bajita y delgada. Morena clara en Guatemala. Ella es una mujer trabajadora, siempre nos ha sacado adelante, pero el dinero nunca alcanzaba. Ya no quería estar en la casa. Antes de que yo resultara embarazada, mi primo me violó. Yo tenía 11 años y no sabía nada. No sabía ni qué era una relación ni nada.

Que si yo decía algo los iba a matar. Por miedo me callé. Durante años él me seguía abusando. A una de mis amigas sí le conté. Ella me dijo que fuera a denunciar, pero mejor no.

Porque esto es lo que hace. Por eso no dije nada. Mejor me quedé callada. Fue un trauma feo, porque era con alguien con quien yo no quería estar. Hasta este día que él se pasó; no tenía que pasarse.

Me decía que quería tener una relación conmigo, pero era mi primo y yo no quería. Entonces me dijo que si no era para él, no era para nadie. Cuatro años después quedó embarazada como resultado de las violaciones. Mishell nunca tuvo posibilidad de interrumpir el embarazo ni de recibir ayuda psicológica. Ella trabajaba en la casa cerrada. Y viendo la situación no me negué. Yo sabía a qué me iba a meter.

Así fue como empecé. Es decir, unos buses del Transmetro llenos de adolescentes y mujeres explotadas sexualmente. Las casas son clandestinas y, cuando tienen, usan patentes de comercio como barras show, hoteles, cantinas, bares.

El estudio indica que las ganancias generadas pueden ser unos Q12, millones, poco menos de todo el presupuesto del Ministerio de Educación de Guatemala.

En los primeros cinco meses del año, se mantiene el promedio: Es decir, la justicia nunca llega ni a conocer a la gran mayoría de las víctimas. Parte del problema puede ser la necesidad que empuja las mujeres. Mishell no se percibe como víctima de explotación sexual. Se enorgullece de poder mantener a su familia sola. Entonces voy viendo cómo me la rebusco porque tengo dos hijas y no me gustaría que a ellas les pase lo mismo como lo que me pasó a mí.

En Guatemala se registran 22 violaciones diarias denunciadas. Hay que poner atención a la influencia del contexto para que una mujer o adolescente tomara la decisión de trabajar bajo estas condiciones. Su situación social y económica, la falta de presencia del Estado y de acceso a servicios, son factores que las empujan. Crecer en un lugar de escasos recursos, ser víctima de violencia física intrafamiliar, ser víctima de abuso sexual y un embarazo forzado son características que construyen un contexto de vulnerabilidad en donde niñas y niños crecen sin oportunidades y con un proyecto de vida limitado.

El trauma en este caso es doble, porque no solo es víctima de violencia sexual de un familiar, sino también de un embarazo forzado, explica Geraldina Barreno, psicóloga de la organización Mujeres Transformando el Mundo.

La vulnerabilidad es clave. En la víctima genera consentimiento por necesidad. Para el tratante el proxeneta genera la oportunidad de explotación. En esto consiste el delito. Aparte del delito de facilitación de prostitución, el abuso de una situación de vulnerabilidad con fines de explotación sexual anula cualquier consentimiento aunque la persona sea mayor de edad.

Óscar, mi jefe, sí sabía, pero no me dijo nada. El cliente me pidió sexo anal, y le dije que no. Como pude, me defendí. Todavía me dijo que así le gustaban las mujeres, pegonas. A la par de la cama, hay un botoncito por cualquier emergencia. Eso no lo saben los clientes. Logré apachar el botón, pero ya me había dejado el ojo morado. Es grande, tiene unos sus 50 años, moreno.

Con un hombre así, siente uno que se va a morir. Es raro porque se viste bien. Y pensé, por lo menos éste no me va a tratar mal. Pero sí es bien grueso. Dicen que trabaja en un banco, aunque yo no creo. Sólo en una noche puede gastar hasta Q5, Un día se juntaron todas las mujeres en la casa cerrada para pedirle a Óscar, el proxeneta, ya no dejara entrar a este cliente.

Todas le tenían miedo. Les respondió que si ellas iban a pagar lo que él consumía, ya no lo dejarían entrar. Un año después encontraron el cuerpo de la mejor amiga de Mishelle sin vida entre sangre y colmillos de cocaína.

Era la amiga que la había ayudado cuando quedó embarazada y que le presentó la casa cerrada. Estaba en uno de los cuartos privados de la casa cerrada. Otro cliente la había matado. Este cliente frecuenta la casa cerrada todavía. Mishell trabaja 75 horas a la semana. Entre lunes y miércoles, de 3 de la tarde a 2 de la mañana. Gana de sueldo base un tercio del salario mínimo. Su proxeneta explotador sí gana bien. Las tarifas son Q para que Mishell baile en el escenario tres canciones que ella escoge.

Q por bailar en privado una canción que el cliente pida. Q por sexo oral. Q1, por sexo vaginal. Q2, por sexo anal. Y los Q por cubetazo de cervezas. A pesar de que el proxeneta le ofrece la mitad de todo lo que a él le pagan y que Mishelle trabaja 75 horas a la semana, horas al mes, gana unos Q7, Allí estoy ganando no tan bien, ni tan mal. Aunque no es suficiente.

Q de alquiler de cuarto no casa. Q1, por pagar a la niñera que le cuida a las niñas. Q al mes de guardería de la niña grande. Aquí van casi Q2, Ahí ya van unos Q3, mensuales. Y todavía no se han contado lo que paga en extorsiones. A pesar de esto, Mishell no se imagina irse de la casa cerrada. Trabajar en la calle como otras sexoservidoras le da demasiado miedo.

Por lo menos donde estoy hay alguien que nos cuida. Se refiere a Carlos y otros dos hombres de la casa cerrada, encargados de la seguridad de las trabajadoras. Aunque recuerda al narco y a su amiga asesinada y admite que no se siente protegida. Hace ocho meses, un pandillero que se llama Marlon empezó a extorsionar a Mishell y a las otras chicas.

Es un muchacho joven que entra cada noche como cliente, compra una cerveza y pide Q a cada una de las chicas. Los tres empleados de seguridad y los de la puerta saben a qué viene. Una vez se unieron para negociar con el extorsionista y pedirle que bajara la cuota a Q50 por día. Hay unos que llegan a la casa cerrada , tal vez no es tan digno como ellos piensan. Aunque yo nunca lo haga.

Yo venía para el trabajo y los policías me vinieron a preguntar si ya tenía el dinero. Me pidieron Q pero como iba a entrar no tenía.

No había hecho nada todavía. Entonces fui a decir a mi jefe que me prestara porque tenía que pagar unas cosas.

Si Mishelle gana Q7, y gasta en vivir con sus hijas unos Q5,, el resto se le va en extorsiones para el pandillero y la policía.

Por trabajar 75 horas a la semana, horas al mes, dando servicios sexuales en una casa cerrada, desde que tiene 15 años hasta ahora a sus 19, Mishell gana Q5, Si le pagaran Q5, en cualquier otro trabajo que requiera que trabaje 75 horas a la semana, ella se iría de la casa cerrada. Mi garganta se hace un nudo.

Denunciar la extorsión haría que cerraran la casa cerrada y que rescataran a Mishell y las otras chicas que son víctimas de explotación sexual. Y el Estado tampoco podría asegurar su vida. Ya es mayor de edad y no hay ninguna casa segura para mujeres adultas, todas son de fundaciones y organizaciones civiles. Y una de las entrevistas fue el 8 de marzo de , el día que trabajadores estatales encerraron a 56 niñas en una habitación y no les abrieron cuando empezó un incendio para que murieran Al final, todas las mujeres y adolescentes de la casa cerrada decidieron hablar con el proxeneta y les dijo que ya no van a dejar entrar al pandillero.

Era una noche cualquiera. La llamaron desde la barra con el nombre que usa en su trabajo. Un cliente quería tomar cubetazos de cervezas con ella. No se reconocieron hasta que Mishell ya estaba parada frente a él. Una manera de disasociarse es usar un nombre diferente. Así separa el ambiente de la casa cerrada y su vida privada. Lo mismo ocurre con su aparencia. Me explica que cuando se arregla para empezar su turno siente que se transforma. Ya no soy yo, soy otra.

Al principio se sentía raro, pero ya no.

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